Un poco de información (literalmente)

Primero que nada quiero pedir una disculpa por todos los errores cometidos en mi entrada anterior y también quiero agradecer expresamente a Sejo y Javier por haberme corregido, sin embargo, esta nueva entrada surge gracias al breve comentario de Panda, el cual decía que prefería evitar escribir aquello que le pudiera causar problemas debido a su falta de información. Esta última palabra es sobre lo que pienso escribir esta vez, pero ya que me intento enfocar un poco más a la tecnología, hablaré acerca de la Teoría de la Información. Al igual que la teoría del caos, la teoría de la información es una rama de estudio, en este caso de las matemáticas y la probabilidad. He leído incluso que esta teoría es la que indica que toda la información se puede transferir de manera binaria, pero esto parece sólo funcionar de forma digital, ya que, según entiendo, la información se transmite por medio de frecuencias electrónicas de manera análoga para después pasar a un entorno digital que las traduzca.
Me atreveré a afirmar que la informática se trata de eso: información, su manejo y los procesos adecuados para optimizar su distribución, administración y utilización de un medio digital a un medio análogo y viceversa, con el fin de enriquecer y facilitar la experiencia humana (no cito porque la definición es mía, ya que es un tanto más lírica y menos técnica).

Ahora imaginemos que esta información es una magnitud física: esto es exactamente lo que plantea la teoría de la información. Por supuesto que comprendo muy poco de esta teoría, pero me parece interesante el como se ve a la información: como un conjunto de probabilidades que parten de una emisión para poder llegar a su destino. Aquí entra un concepto llamado entropía, que es difícil de comprender si lo vemos desde el punto de vista de esta teoría. La entropía es un concepto de la termodinámica que en términos simples, podemos definirla como una tendencia hacia el orden más probable de una mezcla. Esto quiere decir que si pones dos fluidos en un matraz, tenderán a distribuirse de manera que se mezclen, dependiendo de sus densidades. Según la teoría del caos, la entropía vendría siendo la tendencia al máximo desorden, ya que si mezclamos (daré un ejemplo en extremo burdo) leche con cereal, difícilmente veremos que la leche se precipite hacia el lado contrario del cereal (aunque claro, todo esto es probabilístico), sino que se mezclaran hasta quedar en cantidades homogéneas de acuerdo con la relación de sus cantidades. Ahora bien, aquí confieso tener una duda: es bien sabido que la termodinámica es difícil de dar como 100% precisa cuando va más allá de lo que pasa en un matraz, pero de ser así, en el caso de la teoría de la información, ¿cómo es posible regirnos por leyes probabilísticas cuando para algo como la informática se necesita tanta precisión de datos? ¿o es que mientras unos teclean otros se tienen que valer de complejas leyes físicas y postulados matemáticos para poder hacernos a todos el trabajo más fácil?
De nuevo dejo una entrada inconclusa, y me comprometo a estudiar más a fondo el tema para después poder explicar un poco más de como es que recibimos y enviamos algo tan elemental, intangible y a la vez sólido como lo es la información.

Software libre

En una era de monopolios disfrazada por accionistas en forma de empresas fragmentadas y presta nombres, algo tan imprescindible y rentable como la industria tecnológica fácilmente tiene a expandirse hasta dejar atrás a empresas pequeñas. Por medio de publicidad nos vemos invadidos de spots de Microsoft, Apple, Symantec, Macromedia, Office, Adobe, sin cortar un sinfín de herramientas que lucen amables hasta que nos piden el número de una tarjeta de crédito. No es por criticar a todos estos desarrolladores privados, pues todos buscan dar un servicio (algunos mejor que otros) y es normal que se nos pida dinero a cambio de un esfuerzo.
Pese a todo esto, hay una especie de entidad inidentificable que lucha por ser escuchada y que la mayoría estamos totalmente dispuestos a apoyar: el software libre. Esto no se debe sólo al beneficio de nuestras carteras, sino que por medio de la utilización del software libre podemos encontrar excelentes aplicaciones y herramientas de trabajo que alimentan el derecho de las personas a programar y difundir sus creaciones. Para apoyar un poco a este tipo de software, comúnmente conocido como freeware (no confundir con shareware, que son tan sólo versiones de prueba limitados a cierta cantidad de horas o usos) listaré unas cuantas herramientas que bien vale la pena checar tan sólo por el hecho de que es algo que se quizo compartir con nosotros libremente.
Empezaré por Ubuntu, que es un sistema operativo en base Linux de código abierto (tipo firefox) lo que amplía la posibilidad de personalización de una manera impresionante. Lo malo es que hay que tener conocimientos de programación que en lo personal estoy dispuesto a aprender con tal de apoyar el freeware. Además, Ubuntu se compromete a que jamás tendrá costo, ni siquiera une versión “extended” o “pro”, pues parte de la filosofía de Ubuntu es dar lo mejor de sus desarrolladores a todo el público posible, con actualizaciones cada 6 meses y con la opción de utilizar betas de prueba para poder ayudar a mejorar este sistema. Nunca he escuchado una queja de un usuario de Ubuntu, y espero pronto poder utilizarlo.
No pueden faltar Firefox y Opera. Ambos excelentes browsers, aunque Opera más rápido y con excelentes características, pero es closed source a diferencia de Firefox, el cual nos deleita con una gran cantidad de extensiones descargables, o bien, si sabemos como hacerlo, personalizarlo con nuestros propios add-on’s.
Sigo con AVG. Symantec, McAfee, Panda (sí, es un antivirus también) y otras compañías invierten dinero en investigación acerca de virus y otros fuckware, pero esto implica una renta anual o mensual por la licencia de las actualizaciones de los firewalls y reperación de nuevos virus. Como respuesta surge el 2° lugar de download.com; AVG free edition, el cual es un excelente antivirus que se actualiza constantemente (cuestión de un par de días) y pese a estar activado casi no ocupa espacio en RAM como Symantec. Es práctico, sencillo y extremadamente útil, pero también cabe mencionar que dentro de esta categoría entran progrmas como Spybot y Ad-Ware 2007, que cumplen funciones su cometido de manera excelente.
Como mención extra, cabe destacar que si no quieres pagar por Photoshop o te sientes culpable de buscar un serial de internet, o simplemente no vas más allá de hacer collages, existe una alternativa llamada paint.net, el cual es un editor de imagen que trabaja por capas, añade efectos, undo infinito, etc. Las ventas son semitransparentes y el programa tiene en general una apariencia muy limpia, aunque se queda muy lejos de photoshop, ya que sí hay lasso tool, pero esta depende totalmente de tu pulso, y las opciones de efectos son limitadas, así como hay que ser cuidadoso en la utilización de capas, lo cual hace al programa algo torpe. ¿Lo bueno? El archivo de instalación descargable pesa 1.7 mb (es en serio), lo cual lo hace una función excelente para alguien sin suficiente capacidad de procesamiento o disco duro, y si editas cosas muy sencillas.
Podría seguir mencionando muchas más aplicaciones, incluyendo algunas web-based como las de google, pero sería extenderme demasiado cuando creo que ya entendieron el punto. Apoyemos el software libre: cada tecleo que damos nos pertenece y tenemos derecho a compartirlo.

Antes de google y el mp3

Pese a que paso una cantidad preocupante de horas frente a la computadora, difícilmente puedo considerarme como una persona que nació en pleno auge del mundo informático. No puedo evitar el sentirme algo viejo al mirar hacia atrás y recordar como me críe en la computación a los 4 años (supongo) con Solitaire en Windows 3.1, en tiempos de memorias RAM de 16 mb y monitores que difícilmente llegaban a los 800×600 pixeles. Recuerdo que al prender la computadora aparecían las lineas de comandos y tenías que teclear “win” y luego la tecla “enter” para inciar sesión. Poco a poco entré en la edición de texto, pero recuerdo que disfrutaba mucho power point, jugando con las imágenes pre diseñadas, y otras opciones atractivas para un estudiante en sus primeros años de primaria.
Recuerdo que tenía Terra como servidor de internet, y q aprendí a entrar en la interfaz gráfica de Windows 95. También recuerdo que tardaba horas en escribir palabras, y que además de buscar información de pokemon, internet no me servía para gran cosa.
A propósito de buscar información, recuerdo que metabuscadores como altavista y yahoo se peleaban por la supremacía, aunque yahoo seguía siendo el mejor en ese tiempo (y me impresiona que siga activo). No fue sino hasta una de mis primeras semanas de secundaria cuando escuché el término “google” a recomendación de un maestro, y ahora no me imagino internet sin este search engine.
Recuerdo como me inicié en el mundo de las descargas cuando comencé a bajar juegos desde AOL a una vieja Acer, hasta que llené el disco duro. Recuerdo los primeros celulares que vi; enormes y caros. Recuerdo que mi madre era quien me enseñaba a mi como usar una computadora y recuerdo mi primera dirección de correo electrónico; icebergblizzard2903@hotmail.com, aunque tiene bastante tiempo que desapareció. No puedo evitar hacer la comparación entre el auge del i-pod y otros reproductores de mp3, y lo impresionantes que eran los walkman para leer cintas de audio.
Transformers: Beast Machines, fue la primera serie animada en 3D que vi, y no puedo ni describir lo impactante que fue para mi. También tengo grabado el como lugares como blockbuster o videocentro (que creo ya no existe) tenían sólo una pequeña sección para DVD’s.
Ahora me veo, desesperado cuando estoy frente a una computadora sin conexión a internet, utilizando las funciones de google, descargando constantemente plug-ins y programas, hablando constantemente por el messenger, escribiendo casi sin ver el teclado, checando constantemente mi correo electrónico, escribiendo pendejadas en blogger, y sintiéndome viejo al ver tantos cambios en tan poco tiempo.
No puedo evitar ver a niños más pequeños que comprenden lo que yo tardé en entender (o descubrir) mucho más tiempo. No puedo evitar pensar “¿y a ellos, qué los hará sentir viejos?”. Me emociona saber todo lo que podré ver en algunos años, pero también me entristece un poco el pensar en todo lo que no veré (ya sea por una muerte tranquila o por la aniquilación de la raza humana debido al calentamiento global).
Estoy por terminar esta entrada, y siento que se queda algo vacía al carecer de una conclusión sólida, pero mi postura es tan sólo la de un menor de edad que se siente tan parte de la tecnología, que su pasado le resulta prácticamente ajeno. Vivo inmerso en una era que ayudé a formar.

Bienvenidos sean

Decidí comenzar a bloggear vía blogger (es tan necesario que hasta suena reiterativo), así que sean bienvenidos a aleandros.blogspot.com y agradezco el tiempo y la atención que ustedes decidan invertir en este pequeño espacio que va de lo literario a lo superfluo. Aprecio la tecnología, aunque no puedo decir que soy un usuario muy avanzado, así como aprecio la literatura pero me encuentro lejos de ser un verdadero literato. Es por estos relativismos tan triviales y por mi necesidad de expresarme que yo como editor de este blog, acepto la responsabilidad que implica compartir mis ideas, intentando ser respetuoso y constante en medida que mi tiempo, creatividad y conocimientos lo permitan, aunque también les pido respeto hacia mi individualidad y opiniones. Categóricamente los invito a dar sus opiniones a través de comentarios o en el correo fakequestion@gmail.com o fakequestion@hotmail.com y metafóricamente les digo que sus comentarios serán tomados en cuenta.
Por todo y por nada: Gracias
Atte: Aleandros
P.D. Así como les compartí mi primer texto en este espacio, les comparto dos imágenes hechas por mi, una en bryce y otra en paint.